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miércoles, 14 de marzo de 2012

"La azucena del bosque"

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Es una leyenda de tierras americanas, es larga, de ti depende leerla o no...


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"La azucena del bosque"

Hace muchos años, había una región de la tierra donde el hombre aún no había llegado. 
Cierta vez pasó por allí I-Yará (dueño de las aguas) uno de los principales ayudantes de Tupá (dios bueno). Se sorprendió mucho al ver despoblado un lugar tan hermoso, y decidió llevar a Tupá un trozo de tierra de ese lugar. 
Con ella, amasándola y dándole forma humana, el dios bueno creó dos hombres destinados a poblar la región.

Como uno fuera blanco, lo llamó Morotí, y al otro Pitá, pues era de color rojizo.

Estos hombres necesitaban esposas para formar sus familias, y Tupá encargó a I-Yará que amasase dos mujeres.

Así lo hizo el Dueño de las aguas y al poco tiempo, felices y contentas, vivían las dos parejas en el bosque, gozando de las bellezas del lugar, alimentándose de raíces y de frutas y dando hijos que aumentaban la población de ese sitio, amándose todos y ayudándose unos a otros.

En esta forma hubieran continuado siempre, si un hecho casual no hubiese cambiado su modo de vivir.

Un día que se encontraba Pitá cortando frutos de tacú (algarrobo) apareció junto a una roca un animal que parecía querer atacarlo. Para defenderse, Pitá tomó una gran piedra y se la arrojó con fuerza, pero en lugar de alcanzarlo, la piedra dio contra la roca, y al chocar saltaron algunas chispas.

Este era un fenómeno desconocido hasta entonces y Pitá, al notar el hermoso efecto producido por el choque de las dos piedras volvió a repetir una y muchas veces la operación, hasta convencerse de que siempre se producían las mismas vistosas luces. En esta forma descubrió el fuego.

Cierta vez, Moroti para defenderse, tuvo que dar muerte a un pecarí (cerdo salvaje - jabalí) y como no acostumbraban comer carne, no supo qué hacer con él.

Al ver que Pitá había encendido un hermoso fuego, se le ocurrió arrojar en él al animal muerto. Al rato se desprendió de la carne un olor que a Morotí le pareció apetitoso, y la probó. No se había equivocado: el gusto era tan agradable como el olor. La dio a probar a Pitá, a las mujeres de ambos, y a todos les resultó muy sabrosa.

Desde ese día desdeñaron las raíces y las frutas a las qué habían sido tan afectos hasta entonces, y se dedicaron a cazar animales para comer.

La fuerza y la destreza de algunos de ellos, los obligaron a aguzar su inteligencia y se ingeniaron en la construcción de armas que les sirvieron para vencer a esos animales y para defenderse de los ataques de los otros. En esa forma inventaron el arco, la flecha y la lanza. 
Entre las dos familias nació una rivalidad que nadie hubiera creído posible hasta entonces: la cantidad de animales cazados, la mayor destreza demostrada en el manejo de las armas, la mejor puntería... todo fue motivo de envidia y discusión entre los hermanos.

Tan grande fue el rencor, tanto el odio que llegaron a sentir unos contra otros, que decidieron separarse, y Morotí, con su familia, se alejó del hermoso lugar donde vivieran unidos los hermanos, hasta que la codicia, mala consejera, se encargó de separarlos. Y eligió para vivir el otro extremo del bosque, donde ni siquiera llegaran noticias de Pitá y de su familia.

Tupá decidió entonces castigarlos. El los había creado hermanos para que, como tales, vivieran amándose y gozando de tranquilidad y bienestar; pero ellos no habían sabido corresponder a favor tan grande y debían sufrir las consecuencias.

El castigo serviría de ejemplo para todos los que en adelante olvidaran que Tupá los había puesto en el mundo para vivir en paz y para amarse los unos a los otros.

El día siguiente al de la separación amaneció tormentoso. Nubes negras se recortaban entre los árboles y el trueno hacía estremecer de rato en rato con su sordo rezongo. Los relámpagos cruzaban el cielo como víboras de fuego. Llovió copiosamente durante varios días. Todos vieron en esto un mal presagio.

Después de tres días vividos en continuo espanto, la tormenta pasó.

Cuando hubo aclarado, vieron bajar de un tacú (algarrobo) del bosque, un enano de enorme cabeza y larga barba blanca.

Era I-Yará que había tomado esa forma para cumplir un mandato d e Tupá.

Llamó a todas las tribus de las cercanías y las reunió en un claro del bosque. Allí les habló de esta manera:

Tupá, nuestro creador y amo, me envía. La cólera se ha apoderado de él al conocer la ingratitud de vosotros, hombres. Él los creó hermanos para que la paz y el amor guiaran vuestras vidas... pero la codicia pudo más que vuestros buenos sentimientos y os dejasteis llevar por la intriga y la envidia. Tupá me manda para que hagáis la paz entre vosotros: iPitá! iMoroti! ¡Abrazaos, Tupá lo manda!

Arrepentidos y avergonzados, los dos hermanos se confundieron en un abrazo, y los que presenciaban la escena vieron que, poco a poco, iban perdiendo sus formas humanas y cada vez más unidos, se convertían en un tallo que crecía y crecía ...

Este tallo se convirtió en una planta que dio hermosas azucenas moradas. A medida que el tiempo transcurría, las flores iban perdiendo su color, aclarándose hasta llegar a ser blancas por completo. 
Eran Pitá (rojo) y Morotí (blanco) que, convertidos en flores, simbolizaban la unión y la paz entre los hermanos.

Ese arbusto, creado por Tupá para recordar a los hombres que deben vivir unidos por el amor fraternal, es la "AZUCENA DEL BOSQUE".

Recopiladoras de "Petaquita de Leyendas" , Ed. Peuser.
Azucena Carranza y Leonor Lorda Perellón.
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Bella  forma de mirar con esperanza un mañana  no????
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Abu
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29 comentarios:

  1. Hermosa leyenda Abu,un ejemplo que debiéramos de tener en cuenta y llevar a cabo.El querer ser más...la envidia...la codicia...no debieran de existir.
    Gracias por refrescarnos la memoria con tan bellos ejemplos.

    Un abrazo.

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  2. Sí, hermosa forma de mirar con esperanza el futuro. Quizá entonces, en la reconciliación de los hermanos descubramos la verdadera belleza de nuestras almas, como "La Azucena del bosque"

    Un abrazo fraternal.

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  3. Muy bonito y como tu dices, lleno de esperanza, algún día los humanos dejaran de luchar, una hermosa esperanza
    Bsss

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  4. Es una historia que narra muy bien las consecuencias del proceso de evolución de la inteligencia pero con un muy bello final. Me gustan los finales felices. Bs.

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  5. Hermosísima leyenda, como la mayoría de leyendas que recorren el planeta. Es curioso cómo muchos detalles que se cuentan pueden coincidir con partes de relatos fundacionales de otras culturas (judía, hindú, etcétera...) y en algunos casos (como el descubrimiento del fuego) son poetizaciones de hechos que los arqueólogos han demostrado como ciertos.
    Es una lástima que el avance de la civilización se haya cifrado en el enfrentamiento y la violencia.
    Ojalá que la azucena del bosque brotara en todos nuestros corazones.

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  6. Un cuento para leerle a los que vendrán, por la esperanza que no se debe perder nunca.

    Un abrazo Abu!

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  7. Preciosa leyenda. Te la copio para contársela a mis nietos. Un abrazo

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  8. Abu, Es un bello relato y encarnandose el recordatorio en esa también Bella flor.

    No es la primera vez que entro en tu blog, que siempre lo mejoras.

    Esta vez me trae el comentario que le hiciste a Kasioles, y seguro que si, que con la receta que me dedicó y su poema, me recupero pero pero que muy rapido.
    Si quieres saber que me ocurrió, ven a mi blog que agradeceré mucho tu visita y verás el porque.

    marinosinbarco.blogspot.com
    ETERNAMENTE UNIDOS

    y DEJAME TU COMETARIO DICIENDOME QUE TE PARECE.

    Saludos, manolo

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  9. Hola Abuela
    Pero que hermoso cuento de esperanza!!
    Como siempre un lujo venir a visitarte
    Que tengas un bonito día

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  10. cada una de las palabras que acuñas siempre se muestra un camino de esperanza

    que sigas dandonos palabras de sabiduria

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  11. Es preciosa la leyenda, la contaré en casa..
    Un beso, Abuela, y gracias

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  12. Preciosa entrada de reflexión!
    Abrazos te van, todos de colores!

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  13. Si es esperanzador. Ojalá que renazca el amor en todas las tierras, ya sean fértiles o infértiles. Hace mucha falta una rectificación del camino, del sentido de la humanidad.
    Más me gusta entonces la azucena, después de conocer este relato.
    Recibe un abrazo enorme.

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  14. Nosotros, los humanos de este tiempo, no nos unimos ni con goma de pegar...jajaja
    Besos y salud

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  15. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  16. Me encanta tu entrada de hoy!
    Saludos desde Madrid

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  17. Martha ,miento si digo que la leí,es lo mío un sencillo estoy de vuelta,mejor,y sin prisa!!!
    ya regresaré con más tiempo
    cariños y luz

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  18. Gracias Marta por compartir tan bella historia, ¡es preciosa!. Es bonito compartir y leer historias de otras culturas .
    Como siempre, mi cariño en un fuerte abrazo,

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  19. El ego los llevó a romper la unión y la armonia, y un disgusto les hizo ver la luz. Siempre hay esperanza, siempre.

    Ya estoy de regreso Abu, qué ganas tenía!

    Muchos besos!!

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  20. Preciosa leyenda amiga, me ha gustado muchísimo. Gracias por darnos a conocer algo tan bonito. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
    http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

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  21. ¡Hola Abu!

    Es precioso y ejemplar este relato o leyenda. ¡Como para tener en cuenta! Es como un espejo donde el mundo debe mirarse, o mirarnos... Para reflexionar y no cometer errores que nos conduzcan a la locura de violencia.
    Meditar mucho para descubrir la hermosura de la paz el amor y el entendimiento -entre hermanos, que todos los seres humanos -lo somos.
    Gracias Abu, por este antídoto para que nuestra memoria no olvide las formas.
    Te dejo mi gratitud y mi estima. Un abrazo y se muy feliz.

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  22. Hermosas tus letras Abu.
    Realmente todos somos diferentes y de diferente color, pero también todos somos parte de la misma materia y de la misma energia.
    Si llegáramos a comprenderlo, podriamos vivir en pacífica unión.
    Un abrazo.
    Ambar

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  23. Excelente publicacion Abu.
    Te dejo un afectuoso saludo y buen fin de semana.

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  24. Desde hoy, para mí, las azucenas no solo serán bellas flores, también me harán recordar tu historia y la necesidad de hermandad entre los hombres.
    Tú siempre dándonos importantes lecciones. Gracias.
    Un abrazo y hasta pronto.

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  25. TODOS DENDRIAMOS QUE SER IGUALES PERO NO ES ASI YA VES QUE MUNDO Y QUE VIDA TIEN LA JUVENTUD SIN TRABAJO NI ILUSIÓN DE NADA.
    BESOS CIELO
    MARINA

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  26. Es un cuento muy bonito, de esperanza.
    Abrazo. Jabo

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  27. Hola Abu.

    Una bella historia que desde luego recordaré cada vez que ante mis ojos se encuentre una bonita azucena.

    Gracias por traerla.

    Te dejo un abrazo y mis mejores deseos para el fin de semana.

    Maat

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  28. Camino de paz y amor,un ejemplo de esperanza,un abrazo.J.R.

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  29. La verdad que ha valido la pena leerlo, precioso y mas aun su mensaje. Gracias por compartir

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Gracias por siempre estar, sus comentarios son las sales de mi vida !!!
La inter relacion bloggera se nutre con los sentires que dejamos expresados, y con el tiempo se convierte en un vínculo de amistad.